Habemos muchas personas a las que nos gusta pensar en el cierre de ciclos porque nos obliga a imaginar los nuevos, los que siguen, los que vamos a estrenar. Se ha difundido mucho la idea de que la vejez es el final de la vida, aunque debemos saber que viviremos en ella muchos más años de los que vivimos como personas jóvenes.
Habemos muchas personas a las que nos gusta alimentar la idea de que podemos hacer cosas por mejorar nuestro entorno, nuestras relaciones personales, ayudar a las grandes causas y contribuir a dejar este mundo un poquito mejor que como lo encontramos.
Existimos muchas personas a las que nos gusta vivir con optimismo, sobre todo porque ya se sabe que las personas optimistas pueden ganar unos años más de vida y contagiar a quienes nos rodean. La esperanza, el optimismo, el abrir nuevos senderos, no son privilegio único de la juventud: también las personas mayores podemos aprender a mirarnos con futuro, con una larga y placentera vida, más allá de los 60 años.
Le invito a que cuando haga sus propósitos de año nuevo, tome en cuenta que nunca es tarde para empezar, para aprender, para mejorar. ¡Feliz 2024, a nombre de todo nuestro equipo de producción!
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