Falsificar la firma de otra persona es un delito y como todo delito merece una pena o castigo. Hay que saber que todo delito se puede y debe denunciar y, dependiendo de la gravedad del fraude y la intención con la cual se haya falsificado la firma, se procederá al castigo que puede llegar a merecer prisión. Defraudar a alguien firmando por esa persona, haciéndole daño o causándole un problema, es un delito que no debe quedar impune por lo que se invita a las personas adultas mayores que estén en esta situación a denunciar. En el proceso jurídico que se siga habrá que demostrar que la firma “falsa” lo es en realidad y para eso se puede contratar a alguna persona profesional en peritaje grafoscópico que es un “método científico y análisis técnico para comparar los gestos o personalidad gráfica de una persona y el trazo que se esté estudiando”. Durante el análisis se puede medir la presión de la pluma, la velocidad de los trazos y los trazos mismos. Esto es muy frecuente en el ámbito judicial y forense para poder detectar fraudes de firmas. Cuando se trata de documentos privados, la pena por delito de falsificación de firma puede llegar a ser de 6 meses hasta los 7 años y medio de prisión; en el caso de documentos públicos va de 4 a 12 años según el Libro II del Código Penal Federal.
Comments are closed.