A partir de los 70 años, las personas adultas mayores comienzan a perder masa muscular de manera significativa, a esto se le llama sarcopenia. Una de las constantes premisas que vale la pena subrayar es que, cuando existen impedimentos físicos para hacer ejercicio, podemos tomar caminos alternos para no dejar de movernos. El ejemplo más claro de esto ocurre cuando las personas adultas mayores pueden hacer ejercicio desde sus sillas, sillones o sillas de ruedas. Por ejemplo, al estar sentados en una silla, las personas adultas mayores pueden comenzar con rotar el tronco de un lado al otro durante varias veces; también se puede practicar elevar los brazos, bajarlos a los lados, al frente y volverlos a elevar incluyendo bajar ambas manos lo más que se pueda hacia la espalda, en series de 20 veces, descanso y 20 otras veces, unas tres series al día para empezar. También podemos utilizar objetos que contengan poco peso, ya sea botellas con agua de 600 ml, bolsitas con arroz o en todo caso que esto sea demasiado para nosotros, podemos comenzar con nuestros puños cerrados. Uno de los ejercicios muy buenos para usar cualquiera de estos objetos, es, con una botella en cada mano, elevamos los brazos a 45 grados, los movemos hacia abajo para después elevarlos hasta los hombros y regresar a la posición inicial en 45 grados, es importante mantener apretado el abdomen al realizarlo. Paulatinamente, podemos iniciar con los puños cerrados y poco a poco agregar peso en nuestros brazos para fortalecer los músculos del tronco.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.

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