La cadera es una articulación fundamental para podernos mover; une nuestros muslos con la pelvis, nos permite cargar el peso corporal y al mismo tiempo mover las piernas en diferentes direcciones. Con una cadera fuerte podemos caminar bien, mantener el equilibrio, correr y hacer ejercicio. Debido a la falta de masa muscular, fuerza, posible osteoporosis (descalcificación de los huesos) y artrosis, la cadera puede ser muy vulnerable cuando somos personas adultas mayores. Muchas caderas se fracturan a edades avanzadas y, sin embargo, podemos hacer ejercicios muy sencillos para mantenerla fuerte.
El primer ejercicio es, de pie, detenidos de algo estable sin que nos encorvemos, vamos a balancear la punta de un pie de un extremo a otro por adelante y por atrás de nuestro cuerpo, como si fuese el péndulo de un reloj mecánico, pero por adelante y por atrás. Hagamos esto, una vez que hallamos calentado, durante 20 veces. Después cambiamos de pierna. Este fácil ejercicio lo podemos hacer diariamente, incluso cuando estemos esperando algo o viendo la televisión. Otro ejercicio consiste en, estando acostados sobre la cama, vamos a flexionar las rodillas y vamos a mover el tronco y los brazos hacia un lado y las rodillas hacia el otro; ahora vamos a probar el lado contrario. Esto lo podemos hacer varias veces cuando amanecemos y antes de dormirnos. Una cadera estable y fuerte nos ayuda a tener mucha mejor movilidad y calidad de vida.
Comments are closed.