México convive todos los días con situaciones que pueden considerarse simbólicas y fuera de lo cotidiano, incluso a manera de broma se dice que México es surrealista y supera a la Inteligencia Artificial. Pero recordemos que el surrealismo es un movimiento artístico, literario y filosófico fundado en Francia en 1924 por André Breton, con éste, se buscaba liberar al arte y a sus expresiones de las formas usuales para incorporar aquellas que tenían menos sentido, caminaban más fuera de la razón y la lógica, provenían del inconsciente y los sueños y eran sumamente atractivas y vanguardistas. Muchos de los colores, el mestizaje cultural, las formas de hablar y de pensar, las cosmovisiones originarias en combinación con la herencia española en México, han dado una gran cantidad de productos que, sin proponérselo, se vuelven surrealistas. El gran ejemplo es cuando Bretón visitó México y dio un boceto de mueble a un carpintero quien lo replicó exactamente como estaba en el papel porque no incluyó la tercera dimensión. Aquello fue llamado por Bretón un producto netamente surrealista, según cuenta la leyenda. Cuántas ocasiones no hemos hallado en el arte mexicano estos dejos surrealistas, en textiles, en artesanía, juguetes y en el habla misma. México, se ha dicho, es un país, realmente surrealista.

Contacto
Marco Fabrizio Ramírez Padilla
Historiador

Instagram
marcofabr

Facebook
Marco Fabrizio Ramírez Padilla

Comments are closed.