Proveniente de la milenaria medicina china, la acupuntura puede ser eficiente para aminorar dolores específicos ya que está basada en desviar o interrumpir la corriente nerviosa que lleva de un punto al cerebro el mensaje de dolor. Desde luego esto significa que tapa el síntoma y que no está curando la enfermedad, pero muchas personas adultas mayores tienen padecimientos que no se pueden erradicar y que no tienen por qué vivirlos con dolor o sufrimiento.
Por esta razón, para muchos médicos alópatas y modernos, la acupuntura es un acompañamiento, una terapia eficaz y poco invasiva –aunque utiliza agujas finas para estimular nervios y tejidos, liberando endorfinas y reduciendo el dolor– que puede ayudar para aminorar dolores crónicos como lumbares, cervicales, artrosis, migrañas y dolor neuropático, en sesiones generalmente de 30-40 minutos.
Detrás del pinchamiento (que se siente, pero no duele) se liberan endorfinas, que son neurotransmisores analgésicos naturales del cuerpo. Esto tiene un efecto antiinflamatorio: reduce la inflamación local y mejora la circulación sanguínea. También ayuda con la regulación nerviosa al actuar sobre el sistema nervioso para calmar la tensión y el dolor. Esto no es la panacea, simplemente es un complemento médico que se ha mostrado eficiente en el tratamiento de dolores musculares, articulares, de espalda, cuello y dolores de cabeza.
Es muy importante acudir con alguien que pueda certificar su profesionalismo y sus estudios ya que en este tipo de terapias abundan las personas que no han recibido capacitación adecuada.
Comments are closed.