De magnífica fuente, dicho a este blog por una de las geriatras con mayor prestigio en el país, “lamentablemente la industria farmacéutica ha atemorizado al mundo, simplemente para poder vender productos que aligeren esos temores”.

Esto es, se han exagerado necesidades, se han creado requerimientos, se propagan rumores inciertos, con tal de cumplir estrategias de mercado para la venta de vitaminas, suplementos, fármacos.

Lo anterior, aunado a la condición de algunas personas adultas mayores con una salud precaria, ha desembocado en que una gran parte de la población vive medicalizada.

La Real Academia Española define así la palabra[1]:

1. tr. Dotar a algo, como un medio de transporte, de lo necesario para ofrecer asistencia médica.

2. tr. Dar carácter médico a algo. Hay procesos naturales que nuestra sociedad tiende a medicalizar.

También hay sociedades, como la mexicana, con alta tendencia a la automedicación y esto incide en la medicalización de la vida. Otra definición, dada por una especialista, es[2]:

… Medicalizar es aplicar medicamentos o hacer intervenciones médicas innecesarias o

excesivas. Es intervenir médica o farmacológicamente en la vida de las personas sin

justificación. Por ejemplo, cuando fenómenos vitales como la menopausia, la

menstruación, el embarazo y el parto, o la propia vejez, dejan de contemplarse como

procesos naturales, como etapas de la vida que el cuerpo puede afrontar con sus propios

recursos, para ser vistos como problemas médicos en sí mismos, se está medicalizando.

Una vez creada esa concepción patológica es fácil inducir la idea de que sin

intervenciones y medicamentos no es posible mantener la salud en esas etapas o

situaciones…

La mejor manera de reducir la medicalización de la vida es prevenir enfermedades, llevando una vida lo más saludable que se pueda (alimentación, ejercicio, equilibrio, descanso, trabajo), y también se puede, en muchos casos, hablar con la o él médico de cabecera para ver si se pueden sustituir, quitar o ir disminuyendo los insumos de medicamentos, en la medida de lo posible.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.


[1] https://dle.rae.es/medicalizar

[2] https://www.caps.cat/images/stories/Medicalizacion_de_la_vida_y_la_salud_Xarxa_de_salut_Margarita_Lopez_Carrillo.pdf

Comments are closed.