Las y los adultos mayores pacientes médicos, que están siendo tratados o revisados por doctores y doctoras, tienen derechos a los que no pueden ni deben renunciar y que, en la medida en la que sepan cuáles son, podrán exigirlos y hacerlos valer. Es importante conocer que, en toda relación de poder (que es el caso entre autoridades de cualquier tipo y ciudadanía) median derechos humanos por los que las sociedades han luchado a lo largo de los siglos y que están vigentes en la mayoría de las naciones como es el caso de México, de tal forma que podemos ser cobijados por estos derechos. Los derechos de las y los pacientes son los siguiente:
El paciente tiene derecho a que el médico, la enfermera y el personal que le brinden atención médica, se identifiquen y le otorguen un trato digno, con respeto a sus convicciones personales y morales. Así como a:
- Recibir atención médica adecuada.
- Recibir trato digno y respetuoso.
- Recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz.
- Decidir libremente sobre su atención.
- Otorgar o no su consentimiento válidamente informado.
- Ser tratado con confidencialidad.
- Contar con facilidades para obtener una segunda opinión.
- Recibir atención médica en caso de urgencia.
- Contar con un expediente clínico.
- Ser atendido cuando se inconforme por la atención médica recibida.
Si no quieren decirnos qué enfermedad padecemos; si no nos quieren explicar con lenguaje llano cuáles son las alternativas y consecuencias del tratamiento que nos ofrecen o bien si no nos atienden, en caso de urgencia, con la velocidad que se requiere, podemos denunciar ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED): https://www.gob.mx/conamed
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