Cuando no tenemos arco en el pie, es posible que padezcamos de una inflamación llamada “fascitis plantar”, esto significa que se nos hincha ese tejido grueso que tenemos en la planta del pie y que se conecta con el hueso del talón (el calcáneo), los dedos y lo que sería el arco.
Cuando se padece de fascitis plantar suele doler el talón y esto habitualmente ocurre durante las mañanas, al despertar o cuando nos levantamos después de haber estado sentados durante mucho tiempo. Es posible que este dolor vaya disminuyendo a lo largo del día.
Las personas que tienen más peso del recomendado y las personas que han hecho ejercicio de alto impacto, también son susceptibles con mayor probabilidad de padecer fascitis plantar. Para poder aminorar el dolor de la fascitis plantar, así como para fortalecer el arco del pie y hasta estimular al pie para que sea más flexible y ágil, podemos hacer un ejercicio muy fácil:
Sentados en una silla o incluso en el piso, en un tapete de yoga, colocamos un trapo o toalla cercano a nuestros dedos de los pies y lo vamos tratando de enrollar sin mover las manos o las piernas, sólo con el movimiento de los dedos del pie, hasta poder trasladar esa toalla o trapo hasta abajo o al otro lado de los dedos, como si éstos se la quisieran comer o tragar. También podemos masajear la planta del pie con una pelota de tenis.
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