Mantener fuertes y flexibles los músculos isquiotibiales de las piernas es algo muy importante cuando somos personas adultas mayores porque de esta manera podemos tener una mayor protección de la zona lumbar; prevención de lesiones (sobre todo reducir riesgo de tirones y desgarramientos); mejora de postura y movilidad (especialmente para agacharnos), así como conservar la salud de nuestras rodillas con las que nos podemos mover y caminar mucho mejor.
Los músculos isquiotibiales de las piernas están en la parte posterior del muslo y se extienden desde la pelvis (isquión) hasta justo debajo de la rodilla. Son fundamentales para la movilidad, permitiendo flexionar la rodilla y extender la cadera. Estos músculos suelen atrofiarse con estar sentados la mayor parte del día. Una de las formas más fáciles de ejercitarlos para que se flexibilicen es: realizar estiramientos estáticos y dinámicos sostenidos durante 30-60 segundos, enfocándote en mantener la espalda recta y las rodillas ligeramente flexionadas para evitar lesiones. Estando parados lo más derechos que podamos, con las manos en la cintura o haciendo equilibrio en algún lugar seguro, levantamos una pierna y la colocamos sobre una silla o banquito si no podemos subirla tanto, ahí nos fijamos de que esté totalmente derecha la rodilla, sin doblar y aguantamos, respirando, medio minuto o más. Después cambiamos de pierna y esto lo hacemos todos los días.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.

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