Cuidar la salud en la etapa de la adultez mayor requiere adoptar hábitos preventivos y poner atención a las señales del cuerpo. Estas pequeñas “perlas de salud” son consejos prácticos diseñados especialmente para que los hombres mantengan una vida plena, activa y saludable:
Salud urológica; a partir de los 50 años, o desde los 45 si existen antecedentes familiares de enfermedad, es indispensable acudir al urólogo una vez al año. El examen de próstata y la prueba de antígeno prostático en sangre son las herramientas más efectivas para detectar a tiempo cualquier alteración. Dejar de lado los tabúes y realizar este chequeo preventivo es una decisión que salva vidas.
Nutrición e hidratación; la sensación de sed disminuye con la edad y por eso necesario habituarse a tomar al menos un litro y medio de agua natural al día para proteger los riñones. Además, incluir fibra en la dieta diaria a través de verduras, avena y frutas ayuda a mantener una buena digestión y a controlar los niveles de colesterol en la sangre.
Descanso; dormir entre 7 y 8 horas cada noche permite que el cuerpo se recupere, mientras que una caminata diaria de 20 minutos fortalece el corazón.
La medicina preventiva no consiste en curar enfermedades, sino en tomar decisiones diarias que aseguren el bienestar que nos permita tener una vida con calidad. Por ejemplo, visitar al médico de confianza con regularidad, es importante para monitorear presión y niveles de azúcar.
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