La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor muscular generalizado, mucha fatiga, rigidez matutina y trastornos del sueño. Esta enfermedad es muy difícil de diagnosticar dado que los síntomas suelen confundirse con osteoartritis u otros derivados de problemas reumáticos o varias enfermedades propias del envejecimiento del organismo.
El origen de la fibromialgia se da cuando fallan las señales del dolor desde el sistema nervioso central. En las personas adultas mayores, el dolor continuo producido por la fibromialgia reduce la movilidad física cotidiana, incrementa el riesgo de caídas y promueve el aislamiento social. Es importante saber que, a diferencia de las enfermedades articulares degenerativas, la fibromialgia no genera destrucción estructural ni en huesos ni en cartílagos.
El tratamiento médico integral combina el uso de fármacos moduladores del dolor con intervenciones no farmacológicas. La evidencia clínica indica que el ejercicio aeróbico de bajo impacto —como la natación, la caminata a paso constante, el Tai Chi, el Yoga y la hidroterapia— reducen la intensidad del malestar ya que generan endorfinas. Asimismo, la terapia cognitivo-conductual y la higiene del sueño resultan herramientas indispensables para mejorar la calidad de vida de las y los pacientes.
El diagnóstico solamente puede ser hecho por especialistas en reumatología o geriatría. Para solicitar atención médica preventiva y canalización a clínicas del dolor en la Ciudad de México, hay que acudir a los Centros de Salud de la Secretaría de Salud o comunicarse a la línea telefónica de atención ciudadana en Locatel al 55 5658 1111.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.

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