La comunicación, la palabra, juegan un papel fundamental en la existencia de las personas que
la utilizan. Filosófica y psicológicamente hablando, somos de acuerdo con cómo somos vistas
o tratadas por las personas que nos rodean; esto, independientemente de que tengamos una
carga genética única, una personalidad y organismos singulares. Cuando abundan
estereotipos negativos respecto de cierto grupo etario, como es el caso de las personas
adultas mayores, consideradas o calificadas con una serie de adjetivos no calificativos o
discriminatorios, a veces actuamos de conformidad con esos, injustamente, y peor aún, se
pueden cerrar posibilidades simplemente no consideramos que sea posible actuar de otra
manera.
La salud en general y en particular de las personas adultas mayores, si bien se va mermando
con el paso del tiempo, en muchas ocasiones puede revitalizarse con ejercicios, hábitos de
alimentación y costumbres diarias que, además, nos hacen más fuertes y con más experiencia.
Atajar a tiempo y de buena manera las dolencias y las diferentes formas de reaccionar a
problemas reales de salud, nos puede ayudar a hacernos cargo de nuestra salud en la vejez y,
de esta manera, tener el control de lo que nos va ocurriendo. Es posible no mirar nuestro
envejecimiento sólo como una pérdida continua de salud, sino como un reto nuevo y vital para
hacer, con toda conciencia, funcionar mejor a cada parte de nuestro organismo en aras de
gozar de una mejor calidad de vida como personas adultas mayores.
NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre
recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.
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