La pérdida de la pareja sentimental en la vejez desencadena una respuesta biológica y emocional severa conocida en la medicina clínica como el síndrome del corazón roto. Esta afección temporal del músculo cardíaco suele ser detonada por el estrés físico o emocional agudo derivado del duelo por viudez.
Durante las primeras semanas posteriores al fallecimiento del cónyuge, el organismo libera concentraciones elevadas de hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol. Este torrente químico aturde temporalmente el ventrículo izquierdo del corazón, provocando síntomas similares a los de un ataque cardíaco, “tales como dolor torácico repentino, dificultad para respirar, arritmias e insuficiencia cardíaca aguda, aun en personas sin antecedentes coronarios”.
Es muy importante, para quienes están atravesando el duelo de una pareja y están conscientes de la dificultad con la que se esté lidiando con el problema, pedir ayuda psicológica, psiquiátrica y hablar con su geriatra o médica o médico de cabecera. Si bien el duelo es un proceso natural y hay que pasar por sus etapas, la contención emocional de una pérdida tan fuerte como puede ser la de la esposa o esposo con quien se ha convivido durante décadas y a quien se ha amado mucho, puede provocar ese deterioro de salud que a su vez añada otro gran pesar y tristeza a la familia. Reducir el dolor acumulado mediante la liberación narrativa, conversacional, profesionalmente hablando, puede salvarnos de un paro cardíaco.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.

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