La gran mayoría de las veces, cuando me están cobrando por un crédito que yo no
solicité y no se ha pagado, se trata de un fraude por robo de identidad que es urgente
denunciar. No hay que demorar la denuncia porque si no, nos bloquearán nuestros
créditos y podemos entrar en un problema aún más grave.
Hay que explicar la situación ante Condusef o el Buró de Crédito y solicitar de manera
inmediata la cancelación del crédito fraudulento y la eliminación de cualquier cargo o
reporte negativo asociado a su nombre, según corresponda. La propia Condusef puede
ayudarnos a defender nuestros derechos y a resolver la situación. En lo que continúan
las llamadas de cobranza, hay que explicar lo que esté ocurriendo y proporcionar la
información de la denuncia que ya se ha interpuesto. Ahora bien, no sobra recordar que
la cobranza extrajudicial ilegal es un delito que se puede denunciar cuando se da bajo
amenazas, situaciones fuera de la ética, sin el resguardo de datos personales o existe
amedrentamiento. Si la persona que solicitó el crédito sí tuvo nuestra autorización, pero
no puede pagar, tenemos la opción de sufragar el crédito nosotros y pedirle al deudor
original, ante notario, que se comprometa a pagarnos de regreso o bien a trasladar el
crédito a otra entidad o persona, si nos es posible, mediante notario también. En lo
sucesivo, es conveniente no prestarnos para ser deudores o avales crediticios si no
tenemos la certeza de que se podrá pagar ese crédito, porque debemos velar por
nuestros intereses como personas adultas mayores. El robo de identidad se puede
denunciar al teléfono 088.

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