Mónica Mayer no es solamente una de las mujeres creadoras y artistas que ponen el universo del arte mexicano contemporáneo en alto, sino que es de las constructoras más importantes de la figura del artista no orgánico e independiente y del camino feminista y valoración sustantiva de las mujeres en este país.
De acuerdo con su página, cuyo título da cuenta de cómo es el pensamiento de la artista, “Pinto mi raya” , Mayer estudió artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y obtuvo una maestría en sociología del arte en Goddard College. Hasta este febrero, expone “Hablando se entiende la gente” en la Celda Contemporánea del Claustro de Sor Juana en Ciudad de México.

Mayer ha sido una pionera en varios cruces de caminos en este país; el feminismo, la independencia editorial de creadores y artistas, la crítica permanente a los arquetipos y estereotipos del poder… De hecho, Mayer fue la inventora y primera instaladora de un “tendedero”, herramienta que actualmente juega un papel fundamental para la denuncia de violencia de género. Ingresó al Sistema Nacional de Creadores en 2012 con el proyecto “De Archivos y Redes”, pero ha sido famosa su vela, arte-objeto que lleva la leyenda “Con el Fonca o sin el Fonca hago siempre lo que quiero”.</>

En 1983 fundó, con Maris Bustamante el grupo de arte feminista “Polvo de Gallina negra”, primero en su tipo en México y cuya documentación se ha presentado en distintos foros, incluyendo el Museo Reina Sofía en España. Su obra se ha presentado en importantes muestras internacionales como WACK: Art and The Feminist Revolution (EUA y Canadá), La Batalla de los Géneros en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo y recientemente en Re.Act Feminism. A Performing Archive y “Perder la forma humana”. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina.
Hace 10 años, una gran retrospectiva en el MUAC de la UNAM daba cuenta de la trayectoria de Mayer, Si tiene dudas, pregunte, curada por Karen Cordero. Quizá hay pocas artistas en el país con la potencia creativa y de resistencia como la de Mayer. En 1989 fundó, con Víctor Lerma, Pinto mi Raya, un proyecto de arte conceptual aplicado en el que han desarrollado propuestas en torno del sistema artístico.
En 2006 publicó Escandalario: los artistas y la distribución del arte (AVJ ediciones) y con una historia muy extensa de obras, proyectos, movimientos, es difícil resumir su biografía artística. Desde luego ha sido acreedora de premios y becas y, como ella misma lo ha dicho en alguna entrevista, se ha puesto el reto de “lubricar el sistema artístico mexicano”, sin que haya en ningún momento dejado de hacerlo y, de paso, con gran talento y éxito.

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