Mantener la fuerza muscular en las extremidades superiores es fundamental para preservar la autonomía en la vejez. Una musculatura firme en los brazos facilita tareas cotidianas como cargar las compras, levantar objetos o peinarse. A continuación, se presenta una rutina de bajo impacto, diseñada con lenguaje accesible y seguro para realizarse en el hogar con ligas de resistencia o polainas.
El primer movimiento que recomendamos se enfoca en los bíceps. Con el cuerpo erguido y los pies alineados a la distancia de los hombros, podemos sujetar la liga (o en cada mano un refresco de menos de un litro para empezar) o las pesas o polainas con ambas manos. Se flexionan los codos hacia el pecho de forma pausada y se desciende con control. Así realizamos tres series de seis repeticiones lo que nos ayudará a fortalecer la parte anterior del brazo sin sobrecargar las articulaciones.
El segundo ejercicio es para trabajar los tríceps, área propensa a la pérdida de tono. Sentadas o sentados en una silla firme con la espalda recta, sujetamos un extremo de la liga por detrás de la espalda o también un bote de refresco. Extendemos el brazo hacia arriba, manteniendo el codo cerca de la oreja, y regresamos lentamente. Este ejercicio estabiliza los hombros y mejora la postura general del torso. Hagamos esto unas 30 veces, despacio y cambiamos al otro brazo. No debemos olvidar calentar brazos y codos antes de cualquier ejercicio lo que se puede hacer con movimientos suaves durante varios minutos.

NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.

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