Algunas personas exceden el tiempo de mirar su celular en mala posición o bien amanecen contracturadas porque durmieron en alguna postura que les torció el cuello. En estos casos, es importante recuperar la movilidad y también promover la circulación sanguínea de esta zona para que no ocurran con frecuencia este tipo de padecimientos o no nos quedemos todo el día forzando la cabeza, los hombros y ocasionando otras lastimaduras más severas.
Entre los ejercicios que se recomienda hacer todos los días para tener un cuello más flexible y fuerte están: sin forzar nuestra cabeza a hacer círculos, movamos la cabeza de adelante para atrás y de un lado al otro, por separado, 10 veces para empezar. Esto se debe hacer respirando y lentamente, sin marearnos ni forzar nuestro cuello. Cuando escuchemos que truena el cuello, es que estamos haciendo mal el ejercicio, entonces debemos bajar la velocidad hasta que fluya de manera más natural el movimiento y no se escuche sonido alguno.
Otro ejercicio recomendable es, tomando una toalla larga en sus extremos con cada mano, la pasamos por atrás de nuestro cuello y con suavidad frotamos como si nos estuviésemos secando después del baño. El último ejercicio sugerido requiere que sumamos la barbilla y posteriormente, sin dejarla de sumir, tratemos de voltear los ojos al techo, en esa postura comenzamos a mover lentamente la cabeza como si estuviésemos diciendo que no. Con repetir este movimiento 10 veces al día, veremos notablemente un cambio en nuestro cuello.
NOTA IMPORTANTE: Recuerde que, si bien APRENDER A ENVEJECER aporta información de fuentes confiables, siempre recomendamos que consulte primero a su médica o médico de cabecera, y que evite automedicarse.
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