Tener una espalda fuerte nos ayuda para mantenernos en la mejor postura posible y para
mantener un equilibrio muy bueno, evitando caídas y ayudando a nuestra movilidad. Si al
mismo tiempo tenemos brazos fuertes, con esta parte superior del cuerpo autónoma, flexible y
vigorosa podremos sentirnos menos dependientes y más autónomos.
Los ejercicios más fáciles para hacer en casa, en aras de fortalecer los brazos, se deben hacer
una vez que hayamos calentado muy bien para nunca lastimarnos por hacer ejercicio. Primero
podemos tocar los hombros con nuestras manos y hacer círculos para adelante y para atrás,
lentamente, durante un minuto, hasta que sintamos que nuestros brazos ya calentaron. Vale la
pena sobarnos un poco, a manera de masaje, cada brazo para asegurarnos de que los
músculos de estas extremidades estén calientes. Una vez hecho esto, con unas mancuernas
de un kilo o unas botellas o cartones de agua o algún líquido de un litro en cada mano,
podemos hacer diversos movimientos como levantarlas, inclinarnos un poco y cargar hacia
atrás eso que traemos en las manos y flexionar y estirar con todo y el peso. Para fortalecer la
espalda podemos hacer lagartijas de pared y torsiones, con mucho cuidado, de tal manera que
cargando el peso con brazos y flexibilizando la espalda podamos irla sintiendo un poco más
fuerte. Si tenemos una liga suave que podamos pisar, la podemos también ir jalando con
ambos brazos, en series de 10 a 50 veces diarias, hasta sentirnos más fuertes.

Comments are closed.