El ejercicio cardiovascular o también conocido como ejercicio aeróbico se caracteriza por
aumentar la frecuencia cardiaca (las veces que bombea el corazón) e incrementar la capacidad
pulmonar (cantidad de aire que puede entrar a nuestros pulmones). Las personas adultas
mayores que están en una silla de ruedas pueden hacer ejercicio cardiovascular y cosechar los
buenos resultados de éste, sobre todo si lo hacen en lugares apropiados, y a veces sin dejar la
silla de ruedas si esta es profesional (como correr con la silla; nadar con el equipo adecuado o
bailar con medidas de seguridad). Si la persona no cuenta con una silla especial para deportes
o un lugar específico para hacer este tipo de ejercicios, puede hacer lo siguiente. Frente a una
pared, con algún balón que pueda recuperar con facilidad (quizá que tenga amarrada una liga
o listón a su brazo) rebotarlo contra la pared. También podrá con un bastón de ejercicio o palo
de escoba, ponerlo sobre sus hombros y hacer torsiones. Todo su torso, brazos, manos,
cabeza, cuello y espalda pueden bailar o moverse mediante una rutina aeróbica, con la música
más movida de su preferencia (rock, salsa, mambo, disco, etcétera). Si la persona en silla de
ruedas hace una rutina diaria de 30 minutos por lo menos, verá mejorado su ritmo cardíaco y
su capacidad pulmonar. Es recomendable calentar antes del ejercicio y enfriar estirando el
cuerpo al terminar.
NOTA IMPORTANTE: Recuerde que siempre es preferible consultar con un fisioterapeuta profesional qué es lo más conveniente para
cada persona.
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