Como el desgaste de los meniscos (que son los cartílagos que amortiguan los pasos, los golpes y los impactos que tenemos en las rodillas siempre que nos movemos) es inevitable, y cuando estos se reducen, el dolor emerge. Es altamente recomendable, regularmente, hacer ejercicios para retardar ese desgaste o por lo menos hacerlo menor. Entre los ejercicios más comunes para fortalecer los músculos alrededor de la rodilla, lo que nos ayudará mucho a aliviar el impacto en la zona están: hacer sentadillas en silla, habiendo calentado previamente y despacio. Esto lo podemos hacer durante diez minutos al día y consiste en levantarnos y sentarnos como en cámara lenta. La elevación de piernas rectas, estando sentado o acostado, también ayuda mucho. Debemos levantar la pierna y sentir que el músculo del muslo hace el esfuerzo, después dejamos la pierna levantada unos 5 segundos y cambiamos de pierna. Esto lo podemos hacer en series de 20 y 20 al día.
Elevar las caderas estando acostados sobre la cama, si se puede, ayuda a reducir la carga sobre las rodillas y es algo muy recomendable cuando este ejercicio no nos molesta.
Además, evitemos ejercicio de alto impacto como saltar, brincar o correr; estar pasados de peso o hacer ejercicios en frío. Cuando empiece algún dolor al hacer estas rutinas, es importante frenar y consultar con alguna persona profesional de fisioterapia o rehabilitación.
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