Las mujeres indígenas de México representan la base viva de la memoria biocultural, la preservación textil y la cohesión comunitaria en las zonas rurales del país. Pertenecientes a más de 68 pueblos originarios, estas mujeres guardianas transmiten de generación en generación los conocimientos sabios de la medicina tradicional, el manejo sostenible de la tierra y la conservación de semillas nativas como el maíz. Esto lo han plasmado personas dedicadas a la pintura, dibujo, escultura, historia, etcétera a lo largo de los años.
A lo largo de sus vidas, las mujeres indígenas desempeñan un papel fundamental en la economía local mediante la elaboración de artesanías en telar de cintura, alfarería y bordados tradicionales que resumen la cosmovisión de sus ancestros. Asimismo, su trabajo en la partería comunitaria y la herbolaria medicinal garantiza la atención de la salud primaria en regiones donde la infraestructura médica alopática suele ser limitada o distante.
A pesar de su invaluable contribución histórica, las adultas mayores indígenas enfrentan barreras estructurales vinculadas a la pobreza, la discriminación de género y a veces a la falta de acceso regular a pensiones o servicios públicos de calidad. Garantizar la protección de sus derechos humanos, el respeto a sus lenguas maternas y la retribución justa por sus productos es una deuda social prioritaria. Para que ocurra lo anterior, cabe reconocer a las abuelas e investigadoras comunitarias indígenas como pilares del patrimonio cultural de la nación, su sabiduría empírica enriquece la identidad nacional, además de demostrar que el diálogo de saberes entre la ciencia contemporánea y la tradición oral es clave para el bienestar social y la preservación ambiental de México.

Conctacto:
Yessica Roque Roque
Jefa del Departamento de Capacitación de Niveles Educativos, INALI

Facebook
Yessy Roque

Comments are closed.