A principios del siglo XIX, en la segunda década, se inventó la fotografía y la
técnica se fue puliendo a lo largo del siglo. Ya para finales de éste, se daba con el
invento del cine lo cual permitió a la humanidad (en complemento con las fotos)
documentar de la manera más fiel posible y cercana, la realidad, los perfiles, las
caras y las figuras de las cosas que conocemos. La fotografía como invento
cultural atribuido en distintas etapas a Nicéphore Niépce, Louis Daguerre, William
Fox Talbot y Hércules Florence (el cine sobre todo a los hermanos Auguste y
Louis Lumière) modificó nuestros recuerdos y memorias. Permitió la recreación de
historias con base en una imagen de lo sucedido. Las fotografías son
representaciones de una parte de nosotros y nuestras vidas y, finalmente son,
muchas veces, el sustento más fuerte que tienen nuestros recuerdos. Poder tomar
una foto de un momento o expresión importante, de alguien o de uno mismo, se
ha convertido en algo natural, casi inmediato. No obstante, la creación de la
fotografía es un avance increíble, inimaginable para generaciones de siglos
anteriores, utilísimo y al mismo tiempo de lo más relevante en el desarrollo de las
artes gráficas. Poder recrear con fidelidad o de manera intervenida una placa
simbólica en imagen, misma que impacta nuestra memoria, intelecto, psique y
emociones, es algo fantástico que debe valorarse. En México la fotografía tiene
grandes expresiones y enormes artistas como el propio escritor Juan Rulfo. Entre
los nombres que enorgullecen el panorama fotográfico nacional se encuentran
Lola Álvarez Bravo, Graciela Iturbide, Mariana Yampolsky, Tina Modotti, Lourdes
Grobet, Lourdes Almeida, Manuel Álvarez Bravo y Enrique Metinides, entre
muchas y muchos otros.

Contacto.
Gladiola Espinoza
Fotógrafa docente

Instagram
fotogla

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